Día uno: Desde su partida a los campos de la libertad.

La vi envuelta entre las cobijas, lejos de mi. Apenas y lograba disipar el negro de los sueños que no se pueden recordar. Sus ojos se veían apenas entre la maraña de cabellos que siempre se enreda, con el viento y con el sueño, cual barrera contra las pesadillas, cual muralla contra el despertar. Mas … Sigue leyendo Día uno: Desde su partida a los campos de la libertad.

Anuncios